El apamate


Salí del Metro rumbo a mi casa, estuve todo el día en la calle haciendo unas vueltas burocráticas.

El calor se había apoderado de mi, la bulla de los carros era infernal, los buhoneros y su ciudad dentro de la ciudad me ponían de mal humor y para rematar no había comido nada en el día.

Cuando parecía que todo estaba en mi contra, llegando a mi casa la naturaleza se encargó de regalarme unos instantes de felicidad.

El frente de mi casa estaba cubierto de flores de apamate del árbol que tenemos en la acera, una alfombra -rosada en este caso- me llevaba hasta la puerta de mi casa haciéndome sentir como toda una celebridad de Hollywood. Sin soltar palabra el árbol me dio la bienvenida a mi templo, a mi refugio, a mi hogar.

La imagen era tan hermosa que me paré sobre el lecho de flores y me quedé contemplándolo por unos minutos, juro que lo que estaba alrededor lo hice desaparecer.

Luego de presenciar el regalo del viejo árbol, entré con la mejor de las sonrisas y dejando las malas vibras al lado de las bolsas de basura.

3 comentarios:

Mckey dijo...

coño, vamos a sembrar un apamate en la autopista, en Cadivi, en el aeropuerto, en los mercados, a ver si nos olvidamos de todos eso peos...saludos hermano. El efecto esta actualizado.

CHJ dijo...

jajajajajajajajaj me dio mucha risa el coment de mckey...pero entré a decirte que este es un post muy tierno de verdad....bien por el apamate!

Anónimo dijo...

Le felicito,imagino lo que sintio al recibir,ese tremendo regalo de la naturaleza.Quisiera sembrar unos apamates en mi granjita,aqui en el Edo Zulia.Donde podria conseguir las semillas.Gracias x compartir tan bella experiencia.Lily.