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El reencuentro

Tan solo cuadramos en un momento y nos vimos para no esperar mucho, llegamos al sitio y nos dimos el abrazo más efusivo que haya existido.

Pedimos un café cada uno y a medida que se iba pasando la noche nos poníamos al tanto de lo que había sucedido en estos 10 meses: el trabajo, la familia, la música, etc.

De repente y porque se dio de manera natural nos tomamos de la mano y nos acercamos. Había una energía increíble que nos sumergía en un idilio mágico, en eso y porque lo deseábamos nos dimos el beso mas hermoso que pude haber sentido.

Estaba tan feliz y tenia tal emoción y tal nivel de endorfinas en el cuerpo que me desperté y me di cuenta que la mitad de este sueño no iba a ser posible.

Así después de lamentarme, volví a dormirme.

TUUUUUKIIIIIII (agarra tu tortazo!!!!)

Hay que ver que uno aprende solamente de la manera ruda.

Lo primero que me adverti fue:

"no te ilusiones mucho, no te vayas a enamorar, dale con calma. Recuerda que no estas allá y que esa carrera la estas corriendo en desventaja".

pero nada...


TUUUUUKIIIIIII (agarra tu tortazo!!!!)

¿Ahora que? ¿vas a montar el drama, a llorar como una jevita y a utilizar el mismo guión del carajo que esta salado?

Quién me manda...

PD: lo que mas pena me da es que quedé como un imbecil frente a uds. (leer post "nueve meses, dos personas, mil ideas, un segundo")

Nueve meses, dos personas, mil ideas, un segundo

Según la psicología todos los seres humanos experimentamos de vez en cuando el llamado "segundo negro" en el cual la razón y la sindéresis se pierden y si no somos lo suficientemente fuertes podríamos tomar decisiones muy desfavorables.

Cuando llegue el reencuentro después de nueve meses de ausencia y carencias, se que aparecerá ese instante. Cuando vea esos ojos verdes, te de el mas fuerte y cariñoso de los abrazos y oiga de cerquita ese acento que me derrite estoy seguro que el caos se apoderará de mi cabeza.

Cuando te vea, cuando te tenga frente a mi, cuando ese segundo llegue querré decirte mil cosas, mi verbo se convertirá en una cola -o en un trancón como le dice la gente de tu tierra- en esa hora pico de emoción. Tendré que colocar un fiscal de la mesura para evitar un choque múltiple de ideas.

Espero que haya la suficiente coherencia en mí cuando te diga:

...que no he dormido bien en estos nueve meses pensándote

...que compuse un tema que lleva tu nombre (y que suena arrechísimo).

...que todos nuestros amigos comunes cuando estaban de visita por acá los convertía en mensajero de lo que siento por ti.

...que cuando hablaba contigo por teléfono tenía que sentarme porque las piernas se me doblaban.

...que se me empotraba una sonrisa de idiota después de leer un correo respondido por ti.

...que me ponía mal cuando no sabía que era de tu vida.

...que muchas veces veía una y otra vez tus fotos para no olvidarme de tu rostro.

Y espero que ese segundo negro termine cuando me toque decirte:

...que estoy enamorado de ti