Adios al Musiquito (timeless Aldemaro)

Recuerdo en aquella noche de celebración en Barrabar, cuando nos disponíamos al fin a lanzar y a bautizar el disco Nueva Onda Nueva, noté en la franela que tenía puesta Aldemaro la palabra “Maestro”. Me dio al principio mucha risa, me pareció un detalle simpático pero después pensé que esa palabra no le quedaba grande, ni me parecía un acto de soberbia. Tan solo Aldemaro era el Maestro.

Estoy escuchando hablar de él desde muy pequeño, gracias a mis padres pude apreciar su música. Divertirme con el “chacurruchá” del coro de Tonta, gafa y boba; ser un creyente del amor con De repente; brincar como un maniático al bailar El musiquito; ver como le dedicaban El catire a mi hermano menor; escuchar todos los diciembres Toma lo que te ofrecí; asombrarme con el solo de batería de El negro José y entretejerme con la polifonía de su versión de Pajarillo.

Y pensar que muy poca fue la gente en los 60 que le prestó atención a la Onda Nueva, era demasiado avant garde para la época. Precisamente Aldemaro tenia esa particularidad: ser un visionario, un tipo que manejaba lo mas in de la música popular a nivel mundial y que lo aplicó al folclore venezolano: Jazz, bossa nova, soul, boogaloo, lounge, easy listening.

Ya desde sus discos Dinner in Caracas se veía venir el posicionamiento de Venezuela como punto geográfico de la música en aquellos años. Tal fue la influencia de Romero en la música que hace algunos años me enteré que grupos como Corduroy, Sterolab y Towa Tei (bandas inglesas y japonesas) tenían como tótem musical a Aldemaro.

Ah, era tan virtuoso que manejaba tanto los códigos de la música académica como de la popular con mucho tino.

Muchos de los músicos productores de la electrónica nacional nos reunimos ese día con la alegría de hacerle al Maestro un pequeño homenaje que para nuestra satisfacción, se lo hicimos en vida, lo más emotivo fue que Aldemaro se sintió de lo más feliz al ver que su música era revisada para mostrarla a las nuevas generaciones.

“Les estoy muy agradecido porque ustedes han hecho un buen trabajo para que mi música la escuchen los muchachos” -Nos dijo con una sonrisa en los labios.

Ténganlo por seguro que el cornetín del musiquito sonará para estas y las generaciones por venir.

Tara ta tiiiii – Tara ta taaaa Tara ta tiiiii – Tara ta taaaa

3 comentarios:

Iéxhica dijo...

Lamentable perdida.
Con el me aprendí el Alma llanera en sus versiones en Onda Nueva.

Por cierto. Gracias por el link, tu tambien tienes uno en mi blog.
Se Bienvenido!

Anónimo dijo...

Cesar gracias por escribir sobre el Maestro Aldemaro, Soy su seguidor desde hace mucho visitó Maracaibo hace tres años con Maria Riva y compartimos en la casa de Italia, Tengo una disco de acetato donde el maestro dirijió la filarmonica de Londres y un coro Londinense con sus mejopres piesas de la Onda Nueva Carretera, Somos Novios y otros seber de el como venezolano me reconforta gracias al Maestro por du legado musical y a ti por escribir sobre el. Willian Nuñez Maracaibo.mi correo wijonugos@yahoo.com

Gloria Chacon dijo...

Que buen escrito mi Watu, sin duda dejas plasmado el legado que dejó Aldemaro a las nuevas generaciones. Yo le agrego mas agrupaciones y músicos en el mundo influenciados por la Onda Nueva. Nuspirit Helsinki, Nicola Conte, Fabio Nobile, Gerardo Frisina y pare de contar...GRANDE ALDEMARO!